{"id":921,"date":"2013-10-29T18:21:17","date_gmt":"2013-10-29T18:21:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/?p=921"},"modified":"2013-10-29T18:21:17","modified_gmt":"2013-10-29T18:21:17","slug":"tda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/blog\/tda\/","title":{"rendered":"TDA"},"content":{"rendered":"<p>Est\u00e1s son algunas frases que describen a los ni\u00f1os con Trastorno por D\u00e9ficit de Atenci\u00f3n. A lo largo de los a\u00f1os se hac\u00eda enf\u00e1sis en el exceso de actividad o en la agitaci\u00f3n motora. Sin embargo, ahora se diagnostica en tres grandes ramas: la inatenci\u00f3n, la hiperactividad e impulsividad o una combinaci\u00f3n de los dos. Ac\u00e1 una lista para cotejar los s\u00edntomas: (Debe presentar 6 o m\u00e1s)<\/p>\n<p>Desatenci\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li>No presta atenci\u00f3n a los detalles (comete errores en las tareas por descuido)<\/li>\n<li>Tiene dificultades para mantener la atenci\u00f3n<\/li>\n<li>Parece no escuchar cuando se le habla<\/li>\n<li>No sigue instrucciones<\/li>\n<li>No cumple con sus obligaciones<\/li>\n<li>Tiene dificultades para organizarse<\/li>\n<li>Evita tareas que requieran un esfuerzo mental<\/li>\n<li>Extrav\u00eda objetos<\/li>\n<li>Se distrae por est\u00edmulos irrelevantes<\/li>\n<li>Descuida las actividades diarias<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hiperactividad Impulsividad:<\/p>\n<ul>\n<li>Movimientos en exceso de manos y pies<\/li>\n<li>Abandono del lugar de forma inoportuna<\/li>\n<li>Correr o saltar inportunamente<\/li>\n<li>Dificultad para realizar actividades silenciosas<\/li>\n<li>Dificultad para parar de hablar<\/li>\n<li>Contesta preguntas antes de que se las acaben de preguntar<\/li>\n<li>No espera turno<\/li>\n<li>Interrumpe constantemente<\/li>\n<li>Por lo general tiene mucha actividad<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es importante tomar en cuenta que la edad de inicio debe ser antes de los 7 a\u00f1os y que estas manifestaciones no correspondan con su nivel de desarrollo. Es decir, es normal que los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os sean m\u00e1s inquietos que los mayores. Asimismo, las conductas deben durar m\u00ednimo 6 meses y presentarlas en cualquier situaci\u00f3n. Por ejemplo, que sea inquieto en la escuela y en la casa, porque si s\u00f3lo es distra\u00eddo en la escuela es probable que est\u00e9 reaccionando a un est\u00edmulo del contexto, m\u00e1s que sea la propia personalidad del ni\u00f1o. Finalmente, estos comportamientos causan un malestar significativo general en la vida del sujeto, como un bajo desempe\u00f1o escolar o rechazo de parte de otros ni\u00f1os, etc.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Referencias:<\/i><\/p>\n<p>Wicks-Nelson, R., et Allen, I., (2009), Psicopatolog\u00eda del Ni\u00f1o y del Adolescente, Ed. Pearson, Espa\u00f1a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Est\u00e1s son algunas frases que describen a los ni\u00f1os con Trastorno por D\u00e9ficit de Atenci\u00f3n. A lo largo de los a\u00f1os se hac\u00eda enf\u00e1sis en el exceso de actividad o en la agitaci\u00f3n motora. Sin embargo, ahora se diagnostica en tres grandes ramas: la inatenci\u00f3n, la hiperactividad e impulsividad o una combinaci\u00f3n de los dos.&hellip;<\/p>\n<p class=\"more-link\"><a href=\"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/blog\/tda\/\" class=\"themebutton2\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[30,32],"tags":[],"class_list":["post-921","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/921","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=921"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/921\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":922,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/921\/revisions\/922"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=921"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=921"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=921"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}