{"id":908,"date":"2013-10-14T21:38:39","date_gmt":"2013-10-14T21:38:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/?p=908"},"modified":"2013-10-21T21:39:08","modified_gmt":"2013-10-21T21:39:08","slug":"ansiedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/blog\/ansiedad\/","title":{"rendered":"Ansiedad"},"content":{"rendered":"<p>La ansiedad es la sensaci\u00f3n de malestar que ocurre sin haber una causa externa evidente. \u00c9sta es la base de muchos problemas de la infancia. Se puede distinguir del miedo y de las fobias en primer lugar por la intensidad de la reacci\u00f3n y como segundo punto por el est\u00edmulo desencadenante. Es decir, una fobia ocurre hacia un objeto determinado mientras la ansiedad se puede presentar de distintas formas sin motivo aparente. Por lo general, la ansiedad presenta s\u00edntomas f\u00edsicos como sudoraci\u00f3n, taquicardia, etc; pero no siempre, ya que hay algunos trastornos como el d\u00e9ficit de atenci\u00f3n, eneuresis, encopresis, agresividad que manifiestan los mismos. Asimismo, el estr\u00e9s es un derivado de la ansiedad, aunque tambi\u00e9n puede desarrollarse a partir del enojo o de la culpa. El estr\u00e9s prolongado da\u00f1a a la persona f\u00edsicamente, ya que puede afectar la visi\u00f3n (al ver borroso) la cabeza (con dolores de cabeza), dolor en el pecho, palpitaciones, dolor de est\u00f3mago, dificultad para digerir, tensi\u00f3n muscular, temblores, manos y pies fr\u00edos y sudoraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay distintos tipos de ansiedad. Por ejemplo la de separaci\u00f3n se experimenta usualmente a la hora de ir a dormir o ingresar a la escuela. Los s\u00edntomas pueden ser pesadillas, terrores nocturnos, miedo a estar solo, a la oscuridad, a enfermar a morir, entre otros. Este tipo de ansiedad puede estar reforzada por experiencias traum\u00e1ticas de abandono y mensajes de dependencia de la familia.<\/p>\n<p>La ansiedad de evitaci\u00f3n se refiere a la angustia presentada por la proximidad de personas. Por ejemplo, un extremo es la fobia social. Estos casos en ni\u00f1os pueden ser graves, ya que las relaciones sociales son necesarias para el desarrollo. Por lo que, un detenimiento en este \u00e1mbito puede ser muy perjudicial para su sano crecimiento.<\/p>\n<p>Se puede distinguir la ansiedad por su forma de manifestarse. En primer lugar puede tomar forma a trav\u00e9s de la conducta, es decir, representarse en enojo, hiperactividad, tics, agitaci\u00f3n psicomotirz, etc. As\u00ed como a trav\u00e9s de malestares f\u00edsicos como trastornos del sue\u00f1o, eneuresis y encopresis, s\u00edntomas recurrentes de dolor como migra\u00f1a, desvanecimientos, articulaciones, etc. Finalmente conductas como la inhibici\u00f3n, evitaci\u00f3n, dependencia, etc tambi\u00e9n evidencian un grado de ansiedad espec\u00edfico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Referencias:<\/i><\/p>\n<p>Jim\u00e9nez M., (1995), Psicopatolog\u00eda Infantil, Ed. Aljibe, M\u00e1laga.<\/p>\n<p>Solloa, L.M., (2006), Los trastornos psicol\u00f3gicos en el ni\u00f1o, Ed. Trillas, M\u00e9xico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ansiedad es la sensaci\u00f3n de malestar que ocurre sin haber una causa externa evidente. \u00c9sta es la base de muchos problemas de la infancia. Se puede distinguir del miedo y de las fobias en primer lugar por la intensidad de la reacci\u00f3n y como segundo punto por el est\u00edmulo desencadenante. Es decir, una fobia&hellip;<\/p>\n<p class=\"more-link\"><a href=\"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/blog\/ansiedad\/\" class=\"themebutton2\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[30,32],"tags":[],"class_list":["post-908","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/908","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=908"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/908\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":909,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/908\/revisions\/909"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=908"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=908"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=908"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}