{"id":904,"date":"2013-10-16T21:37:16","date_gmt":"2013-10-16T21:37:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/?p=904"},"modified":"2013-10-21T21:37:44","modified_gmt":"2013-10-21T21:37:44","slug":"fobias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/blog\/fobias\/","title":{"rendered":"Fobias"},"content":{"rendered":"<p>Un nivel mayor de miedo es la fobia, las cuales pueden ser espec\u00edficas, dirigidas a un objeto en particular como la oscuridad, las ara\u00f1as, los perros, etc. Se distingue del miedo en tres aspectos: el primero es que hay una reacci\u00f3n desproporcionada al peligro real de la situaci\u00f3n; en segundo lugar es irracional, lo cual significa que no acepta explicaciones ni razonamientos acerca de su comportamiento; por \u00faltimo, es involuntario, es decir no est\u00e1 a expensas del control de la persona. Asimismo, hay que a\u00f1adir que conlleva una perturbaci\u00f3n grave en la vida del sujeto, incluso llegando a evitar cualquier tipo de situaci\u00f3n donde est\u00e9 presente el objeto de miedo o a verse obligado a soportarla con una gran angustia.<\/p>\n<p>Los factores de las fobias m\u00e1s comunes son:<\/p>\n<ul>\n<li>Suspender y recibir cr\u00edticas (recibir rega\u00f1os, presentar un examen, ser castigado)<\/li>\n<li>Lo desconocido (Fantasmas, oscuridad, pesadillas, estar solo)<\/li>\n<li>Heridas y animales (armas de fuego, sangre, bichos)<\/li>\n<li>El peligro y la muerte (fuego, ser atropellado, alturas, terremotos)<\/li>\n<li>Situaciones m\u00e9dicas (ir al doctor, hospital, inyecciones, dentista)<\/li>\n<\/ul>\n<p>Entre las causas que destacan para adquirir una fobia se encuentran: la experiencia directa, es decir haber estado expuesto al est\u00edmulo; la experiencia indirecta como alguna situaci\u00f3n cercana que le ocasion\u00f3 una reacci\u00f3n de miedo; y la transmisi\u00f3n de la informaci\u00f3n, por ejemplo, pautas culturales como el miedo al \u201ccoco\u201d. Asimismo, es muy probable que en la familia ya se encuentren s\u00edntomas f\u00f3bicos como pueden ser las reacciones ansiosas ante ciertas situaciones u objetos que el ni\u00f1o aprende y replica.<\/p>\n<p>Las fobias que inician en la ni\u00f1ez y no son tratadas a tiempo, suelen persistir en la edad adulta generando graves conflictos en la personalidad. Existen distintos tratamientos para que las fobias desaparezcan. Cualquiera de ellos incluye la aproximaci\u00f3n al objeto o situaci\u00f3n de miedo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Referencias:<\/i><\/p>\n<p>Wicks-Nelson, R., et Allen, I., (2009), Psicopatolog\u00eda del Ni\u00f1o y del Adolescente, Ed. Pearson, Espa\u00f1a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un nivel mayor de miedo es la fobia, las cuales pueden ser espec\u00edficas, dirigidas a un objeto en particular como la oscuridad, las ara\u00f1as, los perros, etc. Se distingue del miedo en tres aspectos: el primero es que hay una reacci\u00f3n desproporcionada al peligro real de la situaci\u00f3n; en segundo lugar es irracional, lo cual&hellip;<\/p>\n<p class=\"more-link\"><a href=\"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/blog\/fobias\/\" class=\"themebutton2\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[30,32],"tags":[],"class_list":["post-904","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/904","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=904"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/904\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":905,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/904\/revisions\/905"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=904"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=904"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=904"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}