{"id":897,"date":"2013-10-11T23:54:15","date_gmt":"2013-10-11T23:54:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/?p=897"},"modified":"2013-10-11T23:54:15","modified_gmt":"2013-10-11T23:54:15","slug":"agresividad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/blog\/agresividad\/","title":{"rendered":"Agresividad"},"content":{"rendered":"<p>En cuanto a ni\u00f1os agresivos existe un dilema entre si \u00e9stos \u00bfnacen o se hacen? Algunos ni\u00f1os pueden tener cierta determinaci\u00f3n gen\u00e9tica a poseer un temperamento m\u00e1s fuerte, con ciertas caracter\u00edsticas que lo hacen m\u00e1s proclive a responder de manera agresiva. Adicionalmente, los ni\u00f1os pueden aprender a ser claramente agresivos si son recompensados socialmente por dichas conductas; es decir, el contexto familiar y sociocultural determinan en gran medida el uso y la forma de descargar el impulso agresivo. El entorno familiar es generalmente la esfera principal en la que se aprenda el comportamiento agresivo. Es importante remontarse un poco a la primera infancia y reflexionar acerca de las conductas del beb\u00e9, pero tambi\u00e9n de los cuidadores para determinar el origen o raz\u00f3n de la conducta. El apego inseguro y la falta de l\u00edmites puede estar provocando conductas agresivas. Los ni\u00f1os tambi\u00e9n aprenden a trav\u00e9s de la imitaci\u00f3n de modelos de agresi\u00f3n.<\/p>\n<p>La agresividad es parte de la dotaci\u00f3n humana, por tanto es natural en s\u00ed y saludable (no se espera retraer totalmente esa conducta). \u00c9sta sirve para defenderse, para lograr la supervivencia animal y humana, para lograr nuestra metas, etc. A los 12 meses los beb\u00e9s empiezan a mostrar signos de agresividad hacia los dem\u00e1s. Conforme crecen se pueden observar ciertos comportamientos agresivos, por ejemplo en la defensa de su posesi\u00f3n de juguetes, rivalidades con hermanos, etc. Entre los 5 y 6 a\u00f1os se espera que inicie a controlar su conducta agresiva y utilizarla s\u00f3lo cuando se siente atacado. A los 8 a\u00f1os los ni\u00f1os ya deben haber logrado el control de su agresi\u00f3n para el logro de metas de supervivencia, de defensa y para fines socialmente aceptados.<\/p>\n<p>Los juegos o juguetes son objetos en los cuales evidencian su agresi\u00f3n. A pesar de que actualmente el entorno est\u00e1 lleno de violencia y la mayor\u00eda de los juegos y juguetes son agresivos (armas, batallas, matanzas, etc), la violencia en el juego es innata. Es decir, aunque no hubiera este tipo de juguetes prefabricados con historias agresivas, los ni\u00f1os podr\u00edan inventarlas y crear sus propias armas y escenarios que les permita canalizar su impulso agresivo.<\/p>\n<p>Existen distintos tipos de agresi\u00f3n infantil. En primer lugar se encuentra una agresividad tosca e intimidatoria que por lo general se limita a situaciones de juego, ya que en el exterior pueden ser t\u00edmidos, callados y con poco liderazgo. Otro tipo de ni\u00f1os, son f\u00edsicamente agresivos, muy dominantes, molestan a los dem\u00e1s sin ser provocados, \u00e9stos usualmente tienen una v\u00edctima; podemos denominarlo como el t\u00edpico \u201cBully\u201d. Finalmente, otro tipo de agresi\u00f3n es la verbal, la cual ocurre fuera de las situaciones de juego, si bien tanto no son f\u00edsicamente violentos, com\u00fanmente gozan de aceptaci\u00f3n acad\u00e9mica, no son populares, hay rechazo entre sus pares.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, todos los ni\u00f1os son agresivos en cierta medida. Uno se percata de que un ni\u00f1o esta mal compar\u00e1ndolo con sus otros compa\u00f1eros; es decir, si sus reacciones son demasiado exageradas, explosivas, violentas f\u00edsicamente en comparaci\u00f3n a las de sus pares se debe tomar medidas. Se puede empezar observando si existen <i>detonantes<\/i> para su conducta, en dado caso que haya alg\u00fan factor que pueda evitarse o resolverse, hay que hacerlo. De la misma forma, es importante observar lo que ocurre alrededor del peque\u00f1o, puede que est\u00e9 reaccionando agresivamente porque alguien lo molesta, lo critica, considera que alguna situaci\u00f3n es injusta, los adultos que le rodean no tienen control sobre sus propias emociones, etc. Definitivamente, el primer paso ser\u00eda que los padres hablar\u00e1n con el ni\u00f1o para ver lo que le est\u00e1 pasando sin que se sienta ofendido y tomar medidas, entre \u00e9stas ponerle l\u00edmites, ense\u00f1arle a manejar sus emociones, ya que el enojo y agresi\u00f3n van muchas veces apareados y es importante que el ni\u00f1o descargue, pero de manera segura como jugando football, practicando deportes, dibujo, artes, etc.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Referencias:<\/i><\/p>\n<p><i> <\/i>Train, A., (2001), Agresividad en ni\u00f1os y ni\u00f1as:<b> <\/b>ayudas, tratamiento, apoyos en la familia y en la escuela, Ed. Narcea, Espa\u00f1a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En cuanto a ni\u00f1os agresivos existe un dilema entre si \u00e9stos \u00bfnacen o se hacen? Algunos ni\u00f1os pueden tener cierta determinaci\u00f3n gen\u00e9tica a poseer un temperamento m\u00e1s fuerte, con ciertas caracter\u00edsticas que lo hacen m\u00e1s proclive a responder de manera agresiva. Adicionalmente, los ni\u00f1os pueden aprender a ser claramente agresivos si son recompensados socialmente por&hellip;<\/p>\n<p class=\"more-link\"><a href=\"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/blog\/agresividad\/\" class=\"themebutton2\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[30,32],"tags":[],"class_list":["post-897","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/897","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=897"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/897\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":898,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/897\/revisions\/898"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=897"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=897"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=897"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}