{"id":894,"date":"2013-10-08T17:00:39","date_gmt":"2013-10-08T17:00:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/?p=894"},"modified":"2013-10-08T22:21:36","modified_gmt":"2013-10-08T22:21:36","slug":"conducta-antisocial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/blog\/conducta-antisocial\/","title":{"rendered":"Conducta Antisocial"},"content":{"rendered":"<p>Con Antisocial no nos referimos a lo que coloquialmente de llama \u201cranchero\u201d aislado, si no a toda aquella conducta que vaya en contra de la sociedad, espec\u00edficamente a actos de da\u00f1o hacia otras personas o propiedades p\u00fablicas. En general, una conducta antisocial viola los derechos b\u00e1sicos de otras personas y las principales normas de convivencia social adecuadas a la edad. Para determinar el nivel de gravedad y el pron\u00f3stico de la conducta, la edad es un factor clave; mientras menor sea la infracci\u00f3n, peor ser\u00e1 la evoluci\u00f3n de sus acciones. En este tipo de comportamientos la agresividad es un elemento esencial por ser la base de la motivaci\u00f3n, aunque tambi\u00e9n se vivencia ansiedad, resentimiento y falta de motivaci\u00f3n hacia las actividades socialmente aceptadas.<\/p>\n<p>Dentro de las conductas antisociales podemos encontrar desde fanfarronear hasta amenazar, intimidar, iniciar peleas en un primer nivel. En un segundo rango, existen acciones m\u00e1s fuertes como manifestar crueldad f\u00edsica hacia otro ser vivo (es decir, animal, planta, bicho, etc). Finalmente, dentro de las acciones m\u00e1s graves est\u00e1n mentir y robar. En la adolescencia, una conducta antisocial puede llegar a ser agresi\u00f3n sexual, escapadas de casa, provocaci\u00f3n de incendios, uso de armas, entre otras. Estos problemas de conducta, lamentablemente, est\u00e1n estrechamente vinculados con una pobre dedicaci\u00f3n y supervisi\u00f3n de los padres, as\u00ed como pr\u00e1cticas de disciplina ineficientes con \u00f3rdenes vagas y sin reprimendas. De la misma forma, dentro de sus causas se encuentra un contexto cultural dif\u00edcil, y malas relaciones interpersonales. Estos ni\u00f1os no logran discernir o no les importa lo que est\u00e1 bien de lo que est\u00e1 mal.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 hacer con estos casos? Evidentemente estos casos requieren de atenci\u00f3n inmediata y una adecuada intervenci\u00f3n multidisciplinaria podr\u00eda modificar el camino del ni\u00f1o, ense\u00f1ar habilidades y desarrollar fortalezas; pero es fundamental que este trabajo est\u00e9 anclado en un cambio en la din\u00e1mica familiar para que surta efecto. Se debe prestar mayor atenci\u00f3n al desarrollo social, ya que en \u00e9ste se utilizan estrategias como resoluci\u00f3n de conflictos, empat\u00eda, escucha y la integraci\u00f3n de normas sociales y morales. Sin embargo, un tratamiento aislado generar\u00eda pocos cambios si al salir del consultorio se enfrenta con la misma cruda realidad. Por lo tanto, una orientaci\u00f3n y trabajo con los padres en cuanto a l\u00edmites, v\u00ednculos y comunicaci\u00f3n ayudar\u00eda a reforzar mucho el trabajo terap\u00e9utico. Adem\u00e1s el trabajo en estos casos requiere de adem\u00e1s una intervenci\u00f3n familiar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Referencias:<\/i><\/p>\n<p><i> <\/i>Wicks-Nelson, R., et Allen, I., (2009), Psicopatolog\u00eda del Ni\u00f1o y del Adolescente, Ed. Pearson, Espa\u00f1a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con Antisocial no nos referimos a lo que coloquialmente de llama \u201cranchero\u201d aislado, si no a toda aquella conducta que vaya en contra de la sociedad, espec\u00edficamente a actos de da\u00f1o hacia otras personas o propiedades p\u00fablicas. En general, una conducta antisocial viola los derechos b\u00e1sicos de otras personas y las principales normas de convivencia&hellip;<\/p>\n<p class=\"more-link\"><a href=\"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/blog\/conducta-antisocial\/\" class=\"themebutton2\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[30,32],"tags":[],"class_list":["post-894","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/894","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=894"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/894\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":895,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/894\/revisions\/895"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=894"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=894"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=894"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}