{"id":854,"date":"2013-09-27T14:04:03","date_gmt":"2013-09-27T14:04:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/?p=854"},"modified":"2013-09-24T14:06:22","modified_gmt":"2013-09-24T14:06:22","slug":"aprendiendo-como-preguntarle-a-los-ninos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/blog\/aprendiendo-como-preguntarle-a-los-ninos\/","title":{"rendered":"Aprendiendo c\u00f3mo preguntarle a los ni\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>Como ya se ha abordado en <a title=\"\u00bfQu\u00e9 es la comunicaci\u00f3n?\" href=\"http:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/blog\/que-es-la-comunicacion\/\">la importancia de la comunicaci\u00f3n<\/a> esta es vital para generar una relaci\u00f3n de confianza, misma que te servir\u00e1 de base para inculcarle valores a tus hijos, estudiantes, pacientes y a trav\u00e9s de la misma reparar situaciones que disminuyen la probabilidad de incidencia en factores de riesgo. Como ni\u00f1os, en ocasiones resulta dif\u00edcil que ellos mismos se acerquen a contarte sus problemas porque no est\u00e1n acostumbrados a usar el mismo lenguaje ni la misma forma de comunicaci\u00f3n usual. Recordemos que el medio que utilizan para expresarse es el juego. Por lo que, nosotros como adultos, debemos aprender como aproximarnos a ellos.<\/p>\n<p>Para esto, haremos uso de las preguntas. Existen diversos tipos de preguntas desde las cerradas que s\u00f3lo dan dos opciones de respuesta como \u201cs\u00ed\u201d o \u201cno\u201d, \u201cblanco\u201d o \u201cnegro\u201d, etc; hasta las abiertas, donde cada uno se puede explayar contando el n\u00famero de detalles que desee. Asimismo, encontramos las preguntas sugestivas, que inducen una respuesta, usualmente un juicio de valor y deben ser usadas con cuidado. Las repreguntas que acogen una observaci\u00f3n como una imprecisi\u00f3n, o ahondar m\u00e1s en el tema. Aqu\u00ed algunos ejemplos:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pregunta sugestiva: \u00bfTe est\u00e1s divirtiendo con Juan, no? Veo que sonr\u00edes mucho<\/p>\n<p>Repregunta: \u00bfSe meten contigo quiere decir que te molestan?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otro tipo de preguntas que utilizan \u00bfqu\u00e9, por qu\u00e9, c\u00f3mo&#8230;? son de un nivel m\u00e1s avanzado. Por lo que, se necesita un nivel neurol\u00f3gico y ling\u00fc\u00edstico amplio para que puedan ser respondidas. Es decir, no es recomendable usarlas con ni\u00f1os peque\u00f1os, sino aproximadamente a partir de los 4 y 5 a\u00f1os. Esto es dependiendo de la edad de la madurez del ni\u00f1o, por ejemplo un peque\u00f1o puede tener el desarrollo del lenguaje de 6 a\u00f1os, pero el \u00e1mbito neurol\u00f3gico de 4 a\u00f1os o viceversa. Para determinar la edad de su desenvolvimiento basta con hacerle algunas preguntas base como orientaci\u00f3n, tiempo, espacio, para observar su nivel.<\/p>\n<p>De la misma forma, otro tipo de pregunta compleja son las m\u00faltiples. Como su nombre lo dice, contiene m\u00e1s de una pregunta; lo cual puede resultar complejo para ni\u00f1os peque\u00f1os. El hecho de realizar m\u00e1s de una interrogante a la vez, conlleva como desventaja la p\u00e9rdida de informaci\u00f3n, ya que usualmente se centran en responder una. Es mejor preguntar cosa por cosa. Por ejemplo: <i>\u00bfQu\u00e9 es lo que te gusta m\u00e1s de ir al cine, o no te gusta ir?<\/i><\/p>\n<p>Como hemos comentado, los lapsos de atenci\u00f3n de los ni\u00f1os son breves. Por lo que hay que escoger los momentos en los cuales inducir la conversaci\u00f3n. Cuando ya la has iniciado pero parece que no est\u00e1n del todo atentos o no te han escuchado, es recomendable se\u00f1alarlo, es decir: <i>Juanito te pregunt\u00e9 c\u00f3mo te fue en tu examen, pero parece que no me has escuchado, \u00bfTe gustar\u00eda contarme?<\/i><\/p>\n<p>Cuando quieres continuar una conversaci\u00f3n, una buena t\u00e9cnica es repetir o resumir la respuesta, lo cual estimule la pl\u00e1tica. Por ejemplo: <i>Entonces Sandra y t\u00fa jugaron a la casita de mu\u00f1ecas en el recreo. <\/i>De esta forma, demuestras que est\u00e1s escuchando y prestando atenci\u00f3n, por lo que el ni\u00f1o se siente valorado. De la misma manera, compruebas si has entendido bien o \u00e9l se ha explicado adecuadamente, en caso negativo, te ayuda a crear orden.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Referencias:<\/i><\/p>\n<p><i> <\/i>Delfos, M., \u00bfMe escuchas? C\u00f3mo conversar con ni\u00f1os de cuatro a doce a\u00f1os, Ed. Bernard Van Leer Foundation, Amsterdam, 2001, 164 pp.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como ya se ha abordado en la importancia de la comunicaci\u00f3n esta es vital para generar una relaci\u00f3n de confianza, misma que te servir\u00e1 de base para inculcarle valores a tus hijos, estudiantes, pacientes y a trav\u00e9s de la misma reparar situaciones que disminuyen la probabilidad de incidencia en factores de riesgo. Como ni\u00f1os, en&hellip;<\/p>\n<p class=\"more-link\"><a href=\"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/blog\/aprendiendo-como-preguntarle-a-los-ninos\/\" class=\"themebutton2\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[30,32],"tags":[],"class_list":["post-854","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/854","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=854"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/854\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":855,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/854\/revisions\/855"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=854"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=854"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=854"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}