{"id":850,"date":"2013-09-25T14:01:57","date_gmt":"2013-09-25T14:01:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/?p=850"},"modified":"2013-09-24T14:02:38","modified_gmt":"2013-09-24T14:02:38","slug":"la-importancia-de-escuchar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/blog\/la-importancia-de-escuchar\/","title":{"rendered":"La importancia de Escuchar"},"content":{"rendered":"<p>Escuchar es parte esencial de la comunicaci\u00f3n. Para empezar hay que diferenciar entre o\u00edr y escuchar. La primera se refiere solamente a la acci\u00f3n de percibir sonidos, mientras la segunda comprende el proceso de atenci\u00f3n y direcci\u00f3n de voluntad hacia un mensaje espec\u00edfico. Vallejo-N\u00e1jera en Velasco (2005) lo define as\u00ed: \u201cEscuchar significa dejarlo todo para prestar atenci\u00f3n, emplear o\u00eddos y ojos, ir m\u00e1s all\u00e1 de las palabras, hacerse eco de sentimientos y emociones\u201d. De la misma forma, este proceso involucra el entendimiento de la otra persona, as\u00ed como la empat\u00eda, la capacidad de poder ponerse en el lugar del otro y experimentar lo que esta comunicando.<\/p>\n<p>Contrario a lo que se cree, escuchar es una habilidad muy dif\u00edcil de aprender. Por lo general, estamos acostumbrados a responder a alg\u00fan relato con una misma vivencia personal. Por ejemplo, el tan famoso: \u201cyo tambi\u00e9n&#8230;\u201d \u201ca mi tambi\u00e9n&#8230;\u201d \u201ctambi\u00e9n me&#8230;\u201d. Aparentemente, se est\u00e1 respondiendo a un mensaje con alguna situaci\u00f3n similar. Sin embargo, se esta dirigiendo la atenci\u00f3n a uno mismo. En cambio, en un adecuado proceso de comunicaci\u00f3n se involucran aspectos emocionales m\u00e1s profundos como la reciprocidad y empat\u00eda. Por lo que, a este proceso se le denomina escucha efectiva, ya que tiene un efecto en el receptor del mensaje.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para ejercer este tipo de escucha, es necesario que adoptes un posici\u00f3n acorde:<\/p>\n<ol>\n<\/ol>\n<ol>\n<\/ol>\n<ol>\n<li>Ub\u00edcate frente a la persona con la que est\u00e1s hablando.<\/li>\n<li>Expresa inter\u00e9s con tu lenguaje corporal, por ejemplo: deja de hacer lo que estabas haciendo.<\/li>\n<li>Mira a la persona directamente a los ojos.<\/li>\n<li>Puedes usar expresiones como: ojo, mmm, etc, ah, o nada que parezca que lo est\u00e1s ignorando.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un nivel m\u00e1s avanzado de escucha, es la activa. \u00c9sta involucra la participaci\u00f3n y la devoluci\u00f3n al discurso del otro a trav\u00e9s de distintas maneras. Por ejemplo, el parafraseo, el cual consiste en repetir lo que se dijo con otras palabras; o la realizaci\u00f3n de preguntas acerca del tema. Esta modalidad lleva a que la conversaci\u00f3n sea fluida con intercambios entre ambos participantes. En ning\u00fan momento, se realiza un juicio de valor, se expresa una opini\u00f3n o interrumpe al emisor. De esta forma, \u00e9ste \u00faltimo se da cuenta de que existe inter\u00e9s y aceptaci\u00f3n real hacia su persona, lo cual facilita \u00e9sta din\u00e1mica. En el momento de convertir este tipo de escucha a un di\u00e1logo se requiere de la asertividad.<b><i><br \/>\n<\/i><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Referencias:<\/i><\/p>\n<p><i> <\/i>Velasco, A., Por favor no me griten, Ed. Picolo, M\u00e9xico, 2010, 144 pp.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escuchar es parte esencial de la comunicaci\u00f3n. Para empezar hay que diferenciar entre o\u00edr y escuchar. La primera se refiere solamente a la acci\u00f3n de percibir sonidos, mientras la segunda comprende el proceso de atenci\u00f3n y direcci\u00f3n de voluntad hacia un mensaje espec\u00edfico. Vallejo-N\u00e1jera en Velasco (2005) lo define as\u00ed: \u201cEscuchar significa dejarlo todo para&hellip;<\/p>\n<p class=\"more-link\"><a href=\"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/blog\/la-importancia-de-escuchar\/\" class=\"themebutton2\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[30,32],"tags":[],"class_list":["post-850","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog","category-todos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/850","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=850"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/850\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":851,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/850\/revisions\/851"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=850"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=850"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=850"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}