{"id":765,"date":"2013-09-04T18:06:15","date_gmt":"2013-09-04T18:06:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/?p=765"},"modified":"2013-09-02T18:06:47","modified_gmt":"2013-09-02T18:06:47","slug":"vinculo-y-apego-terapeutas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/blog\/vinculo-y-apego-terapeutas\/","title":{"rendered":"V\u00ednculo y Apego [Terapeutas]"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #000000;\">Como se esboz\u00f3 de forma general en <a href=\"http:\/\/www.terapiadejuego.com\/cms\/general\/vinculo-y-apego\/ \"><span style=\"text-decoration: underline;\">\u201cV\u00ednculo y Apego\u201d<\/span><\/a>, el apego se da de forma natural, as\u00ed como el principal instinto de alimento. Numerosos autores empezando por John Bowlby han insistido en la importancia de un apego sano, incluso como factor de prevenci\u00f3n del maltrato infantil. \u00c9ste se refiere a la capacidad de relacionarse con otras personas a trav\u00e9s del establecimiento de un contacto afectivo. El principal medio para aprender esto, es una figura materna que provea de los cuidados necesarios para satisfacer las necesidades tanto f\u00edsicas como emocionales de beb\u00e9. De esta forma se consigue un desarrollo evolutivo, como cuando el ni\u00f1o de pecho pasa por un proceso de identificaci\u00f3n corporeizada con el adulto que lo cuida maternalmente, que da la pauta para el aprendizaje del lenguaje tanto verbal como no verbal. As\u00ed, existen diferentes etapas de evoluci\u00f3n del apego y de acuerdo a como se superen las mismas, se obtendr\u00e1 un estilo particular de apego. A continuaci\u00f3n, se describe la etiolog\u00eda de los tipos de apego no sanos, as\u00ed como sus principales caracter\u00edsticas y el manejo terap\u00e9utico con cada uno:\u00a0<\/span><\/p>\n<ol>\n<li><span style=\"color: #000000;\"><i>Evitativo:<\/i> este tipo de apego se origina de una combinaci\u00f3n de afectos como angustia, rechazo, hostilidad y repulsi\u00f3n por parte de los padres hacia el hijo. \u00c9stas relaciones est\u00e1n cargadas de actitudes y conductas controladoras, intrusivas y sobre estimulantes. Asimismo, debido a la incapacidad del cuidador de satisfacer las necesidades del beb\u00e9, cuando este lo demanda, surgir\u00e1 una negaci\u00f3n de las mismas, por lo que no le brindar\u00e1 la atenci\u00f3n necesaria. De esta forma, el hijo aprende a negar tambi\u00e9n sus propios afectos y\/o a enmascararlos. A los personas con este tipo de apego les resultar\u00e1 muy dif\u00edcil involucrarse en un proceso ter\u00e1peutico, ya que es una situaci\u00f3n amenazante para su inhibici\u00f3n emocional. El terapeuta a trav\u00e9s de la calidez le brindar\u00e1 la confianza necesaria para que el paciente se sienta seguro. A menudo, podr\u00e1n mostrar resistencia pasiva como cancelando o cambiando las sesiones o activa mencion\u00e1ndolo abiertamente.\u00a0<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\"><i>Ambivalente: <\/i>este estilo se desarrolla debido a que los padres no brindaron una disponibilidad emocional frente a las necesidades del infante. As\u00ed, los estados del beb\u00e9 pudieron haber pasado desapercibidos por un largo tiempo y en otras ocasiones si los percib\u00edan y desatend\u00edan. Por lo que, este tipo de apego se caracteriza por una inconsistencia e impredicibilidad de las atenciones de la madre. Las personas con estas caracter\u00edsticas se implicar\u00e1n sin dificultad en un proceso terap\u00e9utico. Esta se convertir\u00e1 en algo muy importante para ellos, aunque les genere angustia, miedo u otras dificultades. Al principio de la terapia, suelen presentarse con mucha ansiedad y miedo a ser criticados y desaprobados. As\u00ed, pueden presentar conductas tanto agresivas como pasivas, e incluso de alabanza al terapeuta. Este tipo de pacientes son extremadamente sensibles y est\u00e1n sumamente preocupados por las reacciones del terapeuta.\u00a0<\/span><\/li>\n<li><span style=\"color: #000000;\"><i>Desorganizado: <\/i>este tipo de apego por lo general lo presentan hijos de padres quienes sufrieron experiencias traum\u00e1ticas, mismas que los imposibilit\u00f3 de recibir todas las caracter\u00edsticas necesarias. As\u00ed, pudieron educar a sus hijos de manera violenta, desconcertante, temible e impredecible, lo cual ocasiona en el beb\u00e9 una vivencia de terror, impotencia y falta absoluta de control. Por lo que, durante toda su vida el ni\u00f1o se conducir\u00e1 intentando desesperadamente tener cierto control sobre el ambiente, particularmente sobre la relaci\u00f3n con sus figuras paternas. En el consultorio, este tipo de pacientes se creen poderosos, por lo que tratan de ejercer el control, incluso pueden agredir al terapeuta y tener cambios de \u00e1nimo intensos. No les gusta acudir a terapia, ya que sienten que revivir\u00e1n hechos pasados que complicar\u00e1 m\u00e1s su historia. As\u00ed que el terapeuta necesita estar dotado de mucha paciencia y otorgarle mucho cari\u00f1o, estar comprometido para poder realizar un trabajo eficaz. Sus historias son generalmente pobres y ca\u00f3ticas, sin orden o l\u00f3gica. De la misma forma, sus dibujos llegan a ser grotescos y sus juegos desorganizados.\u00a0<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>Dolto, F., Las etapas de la infancia: nacimiento, alimentaci\u00f3n, juego, escuela, Ed. paid\u00f3s, Barcelona, 2000, 182 pp.<\/p>\n<p>Barudy, J., Los buenos tratos a la infancia: parentalidad, apego y resiliencia, Ed. gedisa, Barcelona, 2007, 253 pp.<\/p>\n<p>Bowlby, J., El v\u00ednculo afectivo, Ed. Paid\u00f3s, Barcelona, 1993, 418 pp.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como se esboz\u00f3 de forma general en \u201cV\u00ednculo y Apego\u201d, el apego se da de forma natural, as\u00ed como el principal instinto de alimento. 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